Hoy no es martes y, en principio, no debería tocar entrada. Sin embargo, lo que hoy voy a publicar no es una entrada como otra cualquiera, ya que más bien se trata del texto que expuse durante mi charla en el COEFIS XI. Ya han pasado casi dos meses desde que tuve la oportunidad de dar una charla a un gran público (creo que más o menos eran unas 120 personas), pero la emoción al recordar ese momento sigue ahí. Sinceramente, fue mi primera experiencia como divulgador más allá del blog, mi primera experiencia con público en directo y con preguntas al final de la charla. Una experiencia que no olvidaré nunca y que me gustaría repetir el año que viene.

Con los nervios a flor de piel…
(Fuente: COEFIS)

Pero antes de todo debería contar qué es el COEFIS. Se trata del Congreso de Estudiantes de Física de la Universidad de La Laguna (Tenerife), un evento anual organizado por los propios estudiantes de la facultad y que, gracias al esmero del comité organizador, ha podido contar con grandes figuras como el ganador del Premio Nobel Cohen-Tannoudji o divulgadores como Daniel Marín, de Eureka Blog, y José Luis Crespo, de QuantumFracture, al cual tuve el placer de saludar. (No es por presumir, pero me dijo que le gustó mi charla y yo estaba la mar de feliz). La edición de este año tuvo lugar los días 15 y 16 de marzo, 48 horas que estuvieron repletas de charlas, coffee-breaks y actividades como un planetario. Un congreso que disfruté enormemente.


Aunque suene un poco egocéntrico, debo confesar que ver tu nombre en un cartel con todos los demás ponentes provoca una sensación muy agradable. Sabes que el enorme trabajo que dedicaste a preparar la charla va a tener su recompensa, va a ser escuchada por un gran público y va a convertirse en una lección magistral para tu “carrera” como divulgador. Seguramente todos los demás estudiantes que se atrevieron a hablar en público (un total de 22 charlas) sintieron las mismas emociones, aunque algunos volvían a repetir la experiencia. Yo me podía considerar el novato de los novatos, un chico de primero de carrera que no lleva ni ocho meses en la universidad y que se arrojó a la piscina a probar suerte. Menos mal que esta ya contaba con algo de agua, debido a que tuve la suerte de contar con uno de mis profesores de instituto que me guió en la preparación del gran momento y sin el cual seguramente no habría salido tan bien como fue. Muchas gracias, Manu. El próximo año creo que tendrás que volver a ayudarme.

(Fuente: COEFIS)

También agradecer todo su trabajo al comité científico que se encargaba de revisar los trabajos y, por supuesto, al comité organizador, sin el cual nada de esto hubiera sido posible. Una excelente organización que dio como fruto un magnífico congreso, quizás uno de los eventos de divulgación más importantes de Tenerife y que deja a los estudiantes de la facultad de física de la ULL en muy buen lugar. Enhorabuena a todos (aunque llegue un poco tarde).

Finalmente, y como ya adelanté al principio, les dejo con la charla que tuve el honor de dar: “De Kamino a Mustafar, un viaje por el Universo Star Wars“. Pensaba hacer un pequeño resumen, pero creo que el primer párrafo lo deja todo muy claro. Espero que disfrutéis leyéndola y que el próximo año vuelva a haber una entrada similar.