Marte tiene un problema. Bueno, más bien lo tiene el rover Opportunity de la NASA. Una enorme tormenta de polvo cubre gran parte del planeta rojo y ha dejado al robot fuera de combate. Todavía no ha dado su adiós definitivo (esperemos que le queden muchos años más), pero se halla en serios problemas. Los científicos de la NASA todavía no saben si podrán contactar con él en un futuro o tendrán que decir adiós a uno de sus mejores investigadores.

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Imágenes tomadas por el Opportunity antes de entrar en hibernación. En ellas se aprecia la evolución de la tormenta, de izquierda a derecha. (Fuente: www.earthsky.org)

El rover Opportunity forma parte de una misión junto a su gemelo Spirit, “muerto” en 2010. Spirit estaba diseñado para durar unos tres meses, al igual que el Opportunity. Sin embargo, mientras el primero consiguió resistir hasta los seis años, su gemelo continúa la misión en el planeta rojo. En marzo superó los 5.000 soles marcianos, noticia que comentamos en su momento en el blog. Añadir que en el enlace encontrarán más detalles sobre el robot en sí, así que no nos demoraremos mucho más en esta entrada.

La tormenta se inició el 30 de mayo, cuando los científicos de la NASA detectaron los primeros síntomas. Pero rápidamente se extendió y aumentó su intensidad, hasta cubrir gran parte de la superficie marciana. Aquí fue cuando Opportunity tuvo que entrar en hibernación y cortar sus comunicaciones con la NASA, ya que el robot obtiene energía gracias a los paneles solares que dispone, por lo que si el cielo está “nublado”, poco Sol va a ser capaz de captar. De modo que este fue el momento donde las comunicaciones Tierra-rover acabaron. Sin embargo, iba a ir a peor. En un comunicado del JPL (Jet Propulsion Laboratory), publicado el día 20 de junio, se anunció oficialmente que la tormenta había alcanzado la magnitud de global, es decir, actualmente dicho fenómeno meteorológico cubre todo el planeta.

Esta nueva situación depara un futuro muy oscuro al Opportunity. Aunque no es la primera que sufre un fenómeno parecido en su larga carrera marciana, nunca se sabe si los paneles solares seguirán siendo operativos y podrá continuar su misión. Mientras tanto, toca esperar. Sin embargo, no todo es negro en el planeta rojo. Todavía no hemos hablado del otro gran explorador marciano, el rover Curiosity.

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Imágenes tomadas por el rover Curiosity. (Fuente: www.nasa.gov)

El rover Curiosity llegó a Marte en 2012 y se trata de un modelo más moderno que el Opportunity y el Spirit. La principal ventaja de este frente a los que llegaron en 2004 es que vive gracias a la energía nuclear, concretamente al calor producido por la desintegración de isótopos de plutonio-238. Sin entrar en especificaciones técnicas, es obvio cuál es la situación del Curiosity en esta tormenta. Mientras el Opportunity se encuentra en hibernación, Curiosity continúa su investigación por la superficie del planeta rojo. De hecho, esto ha supuesto una gran oportunidad para la NASA, ya que les ha permitido estudiar la tormenta desde dentro a todo detalle, lo que dará a los científicos más datos sobre cómo se forman y cuáles son sus características. A esto hay que sumarle todas las sondas que actualmente están orbitando Marte, sondas que se centrarán en el estudio de la tormenta a nivel global desde su posición, por lo que la información será bastante completa. Así que no hay que perder la esperanza, sea cual sea el destino del Opportunity, todavía queda misión por delante (aunque mejor si sobrevive).